La estrategia incorporó una dinámica de referidos diseñada para los objetivos de la fintech. Así se sumó un canal de adquisición basado en las recomendaciones de los propios usuarios, que complementó las campañas pagas.
La distribución combinó canales y formatos para llegar a nuevas audiencias. Google, Facebook, redes de afiliación, publicidad programática y anuncios push formaron el mix de medios, con acciones de retargeting para volver a conectar con los usuarios interesados.
La atribución reunió los datos de cada canal, dio una visión más completa de la adquisición y permitió tomar decisiones de inversión con más agilidad. Al tercer mes, el alcance del trabajo se amplió a Brasil, el principal mercado de la fintech en ese momento.