
El producto llegó con toda la inversión en un solo canal y sin forma de saber qué traía cada usuario. Construimos el ecosistema completo: la atribución centralizada en un MMP y una estructura multicanal capaz de sostener la apertura de mercados nuevos.
Toda la adquisición corría sobre una sola plataforma. No había forma de comparar canales entre sí, ni de saber qué parte del resultado venía de dónde. Abrir mercados nuevos en esas condiciones no es escalar: es apostar.
Unificamos la medición en un MMP como única fuente de canal y media. Todo lo que entra al mix se mide con el mismo criterio o no entra.
Sumamos programática, ads rewards y redes SAN a una operación que hasta entonces vivía en un solo canal.
Diseñamos el esquema de campañas y eventos para que dos canales distintos puedan ponerse uno al lado del otro sin discutir la definición de cada número.
La estructura se replicó en mercados nuevos sin rehacer la medición desde cero.

Primero la medición, después la inversión. La atribución centralizada en el MMP fue la condición para sumar cualquier canal: sin un criterio común, comparar plataformas es comparar definiciones distintas.
Con esa base, el mix creció por evidencia y no por moda. En un año la operación pasó de un solo canal a un ecosistema multicanal sosteniendo mercados nuevos, con la misma estructura de medición.
Singular como capa de atribución centralizada.
Meta, programática, ads rewards y redes SAN.
Expansión regional sobre la misma arquitectura.